sábado, 17 de junio de 2017

Todo el mundo va a lo suyo

... menos yo que voy a lo mío. Me encanta esa frase. Es tan descriptiva ...

Soy muy consciente de ella y no deberían sorprenderme hechos como los que de vez en cuando me sorprenden. En este caso, gozo de una gran libertad en mi trabajo y puedo dedicar parte de mi tiempo a hacer herramientas para otros (mi equipo es bastante numeroso y variopinto) que casi nadie usa. Es un proceso curioso, de repente pienso que tal o cual cosa puede ser útil para ciertas personas y teniendo en cuenta experiencias pasadas, me limito a convertirla en realidad y comunicar que ya está disponible para quien quiera usarla.

Hay veces que la respuesta es verbalmente positiva y otros en que es simplemente nula. En cualquier caso, creo que no suelen usarlas ... al menos eso intuyo porque pasados unos meses preguntan por tal o cual cosa y digo que eso ya está disponible. Entonces se desata una histeria, bien particular, bien colectiva y me siento como si hubiera salvado una pequeña aldea gala de una apocalipsis zombi: feliz pero un tanto perplejo. ¿Qué hacen los zombis enfrentándose a Astérix y Obélix?.

El caso es que el arsenal de herramientas va tomando forma, se van interconectando y cada nueva herramienta revaloriza y a veces mejora las anteriores consiguiendo en cierta forma sobreponerse a un cierto estatus de "analysis-paralysis" general. Por supuesto, me alegro de que al final mi intuición sobre la utilidad de A ó B fuera cierta y procuro pensar en que la falta de aprecio inicial por ellas es solo porque en esta vida que vivimos, todo el mundo tiene muchas responsabilidades, muchos quehaceres y todo el mundo va a lo suyo porque difícilmente pueden atender a lo propio como para atender a lo de los demás. Todo el mundo menos yo, que voy a lo mío que es lo suyo.

Un saludo, Domingo.

sábado, 3 de junio de 2017

El chancho del inglés (Relato)

Babe era un cerdito pero no uno cualquiera, un cerdito valiente. Desde pequeño, desde chanchete, solo podía pensar en ser pastor. Había visto mil y una veces como el ranchero se dirigía a su pastora alemana para reunir el rebaño de ovejas y otras tantas veces las ovejas se habían asustado. Sería pastora pero estas ovejas no hablaban alemán. Una vez, solo una vez es lo que él necesitaba. Pero sabía que el ranchero no quería darle esa oportunidad. Cuando lo miraba, podía ver en sus ojos el reflejo de chorizos y morcillas y esto le dolía todavía más.

Para complicar más las cosas, el inglés, afincado desde hacía años en el sur de España, no hablaba casi ni una sola palabra de español. Además del clásico: "Una cerveza, por favor" que había aprendido en su Cardiff natal, las malas lenguas decían que también sabía decir "siesta", "sofa" sin acentuarlo en la "a" y "hospital", pronunciándolo de una extraña y curiosa forma esdrújula.

Y para colmo de desdichas, Babe no hablaba ni alemán, ni inglés ni español. Solo sabía ladrar con un acento local que resultaba muy gracioso a los perros, sobre todo a la pastora alemana, así como al resto de cerditos de la piara. ¿Qué querían? Al menos él era el único bilingüe de todo el rancho. Y el único con la determinación para convertirse en perro (o algo así) pastor.


  • Era lunes y era el día menos pensado y así lo pensó él: "Hoy es el día menos pensado, quizás tenga hoy mi oportunidad. Quizás no, es 100% seguro que la tendré.¡". Pero claro, como era el día menos pensado, aquel día no la tuvo.
  • Era martes y era el día menos pensado y así lo pensó él: "Ayer era lunes, un lunes no puede ser pero quizás hoy sí la tenga. Vamos, 90% seguro que la tendré,". Pero era martes y trece, aquel día tampoco fue.
  • Era miércoles y era el día menos pensado y así lo pensó él: "Ayer era martes, un martes es poco probable pero el hecho de que no fuera ayer aumenta las probabilidades de que sea hoy. 80% segurísimo que la tendré". Pero era miércoles y los miércoles el ranchero se limitaba a hacer las cosas que hacía los miércoles, no siendo el dar oportunidades a Babe una de ellas.
  •  ...
  • Era domingo y era el día menos pensado y así lo pensó él: "Ayer era sábado y el sábado es el último día de la semana para los ingleses; ayer no podía ser. Pero hoy sí, 15% seguro que hoy es el día de mi oportunidad" . Sin embargo, el inglés fue a comer con la familia a un restaurante indio cercano y Babe se quedó de nuevo sin su oportunidad.
  • Era lunes y era el día menos pensado y así lo pensó él: "Hoy es el día menos pensado, quizás tenga hoy mi oportunidad. Quizás no, es 100% seguro que la tendré.¡". Pero claro, como era el día menos pensado, aquel día ...

Un saludo, Domingo.

sábado, 27 de mayo de 2017

Llamaradas (Relato)

Carbón y madera esperando la llamada,
Barbacoa a la espera, surge la llamarada,
De dentro hacia fuera, la suerte ya echada,
Surca el tiempo la esfera y la carne marcada.

Chuletas de cordero, pinchitos de pollo,
Coge tú primero, yo me espero al criollo.
Solomillo de cerdo al romero, esto es un chollo
El pan se fue entero, empieza ya el bollo.

Ristra de morcillas, filetitos de lomo,
¡Acudid fierecilllas!, de eso no tomo.
De las verduritas ya veo el asomo,
Quedan mejor que fritas y de esas yo como.

Sube lenta la barriga y baja rápido el cartón,
En la mesa no hay migas, En el fuego casi ni carbón,
Gritan los aurigas del ascua, despejando el balón:
Más no podemos, ¡no sigas¡, ¿Que hay hamburguesas? ... ¡Para cabrón¡

Un saludo, Domingo.

sábado, 20 de mayo de 2017

Carreras ... de fondo

El fondo del título, las carreras. Aunque quién sabe si alguna vez serán las carreras de fondo. La media maratón, por ejemplo, sería bonito acabarla. Harina de otro costal es la 101 de Ronda. Esa, la verdad, no me veo. La preparación para la misma, posiblemente, sea sana pero no la carrera en sí. En cualquier caso, por el momento, me conformo con salir a correr con los compañeros de trabajo varias veces por semana. A pesar incluso de que corremos la mitad de lo que yo solía correr en mis tiempos mozos, pero da igual. Sienta bien, de hecho sienta mejor que el antiguo fútbol de los jueves o casi el nuevo pádel de los jueves.

Esta vez, además, hay un hecho diferenciador que es el de salir a correr en grupo. Incluso aunque dejes de hacerlo tras los primeros minutos y tus compañeros lleguen con uno o dos minutos de antelación, hay un cierto ritual tanto en la preparación como en la culminación, estiramientos, ducha, cocina ... que no había conocido antes. Sí, creo que salí a correr con gente un par de veces, pero al acabar, cada uno a su casa sin solución de continuidad. En este caso, al acabar, cada uno a su puesto de trabajo pero con un tiempo de aclimatación, de camaradería.

Luego, el hecho en sí es el mismo. O al menos el mismo que recuerdo al principio cuando todavía no corría 1 hora completa a una velocidad decente. Miro el suelo y me concentro en mantener la velocidad y la respiración. Y pienso. Pienso en lo que sea, divago. La gente que no ha corrido nunca o que no ha corrido sola con frecuencia dice que es aburrido. Muchos necesitan música para que no sea así. Quizás lo que necesitarían es que no les importara fantasear.

¿Y el futuro próximo? Pues mientras el calor sea soportable y no haya objeciones seguiremos corriendo. Intentaremos también bajar el ritmo de carrera. Intentaremos llevar nuestros cuerpos hasta el nivel siguiente. Respetando los límites de la salud, claro está. Uno de los primeros límites a batir es el del ritmo. 6 minutos el kilómetro. Yo recuerdo que llegué a correr básicamente a ese ritmo, no mucho más. Ahora mismo mis compañeros están en 6:15 y yo en 6:30. A ver si ambos podemos rebajar 15 segundillos cada kilómetro. Todo se andará ... o correrá.

Un saludo, Domingo.

sábado, 6 de mayo de 2017

Algo Galgo, Corre que te corre (Relato)

Algo Galgo estaba en baja forma,
Algo Galgo, comía chicken Korma,
Algo Galgo, decidió algo cambiar,
Y ese día el galgo salió a pasear.

Pasea arriba y abajo, va y viene
Y en siete paseos, mejor ya se siente.
El ritmo aumenta, aprieta el paso,
Se cansa un poquito pero no es un fracaso.

Si ando con ritmo empezando ya hoy,
En otra semana ya soy un Rajoy.
Despiertan mis genes, mis genes de galgo,
Y en una semana a correr yo ya salgo.

Una semana transcurre, siete días pasan,
Y el ego de Galgo está ya que arrasa.
Mañana ya empiezo, mañana ya salgo,
Mañana yo vuelo, palabra de Galgo.

Galgo corre como si fuera una moto,
Tropieza y se cae, ¿Algo se habrá roto?
Se levanta y vuelve cojeando hasta casa,
Se ducha, se cura y el dolor se le pasa.

Al día siguiente corre con prudencia,
Correr como motos es una demencia.
Corramos muy lento, volemos despacio,
Correr no es correr, es disfrutar cada paso.


Un saludo, Domingo.

domingo, 30 de abril de 2017

La vampira Kyra (Relato)

La vampira Kyra es atleta
Y siempre va en bicicleta,
Da muchas vueltas a la casa,
Si las ganas no se pasan.
Cuando se cansa y va más lenta,
Escupe el chicle, que es de menta,

Deja la bici en el frío suelo,
Su imaginación remonta el vuelo,
Busca figuras despampanantes,
Entre las estrellas más brillantes.
¿La constelación del caballito loco?,
Ya la conoce y le sabe a poco.

La Luna es negra y está muy llena,
No se muerde. Yo soy buena.
Un tragón vietnamita, avista luego,
No se muerde, que echa fuego.
¡Ay Mini-yo! ¡Una zorrita!,
No se muerde. Es muy bonita.

Anubis es una Linda hada,
No se muerde, que no sabe a nada.
La ratita ríe, enseña los dientes,
No se muerde. No es de valientes.
Muerde un osito, de gominola.
Mordería la bici, pero no mola.

Un saludo, Domingo.

sábado, 15 de abril de 2017

Distintos instintos

Esta la historia del típico perro del que se dice que solo le falta hablar. Uno que vive junto a otro muy inteligente. Bueno, no es solo uno, inteligentes hay varios. Son los torpes los que escasean allí donde él vive.

El caso es que esta es la historia del primero, que  fue eso, el primero. El primer perro que en una casa y además desde cachorro. En la memoria, acciones suyas típicas de las películas de Disney; con esos movimientos ágilmente torpes de los animales que todavía no han desarrollado todo su físico. Un perro que se da cabezazos contra la mesa de cristal porque ha crecido en el último mes y todavía no sabe que donde antes cabía holgadamente, ya no lo hace. Un animal que se distrae con una mosca o en este caso con restos de ceniza que levanta al corretear sobre una antigua hoguera apagada. El tipo de perro que rodea un erizo durante horas y se queda ronco ladrándole, el tipo de perro que se asusta de los tambores de Semana Santa y de las pieles de culebra (posiblemente de un ofidio real no se asustaría tanto). El tipo de perro que te trae una tortuga que ha encontrado Dios sabe dónde. Ese tipo de perro,

Pero no solo ese tipo de perro. Junto al perro de Disney o al Scotty de Scottex, el perro bueno, el perro travieso pero no malo, hay más perros. O el mismo pero con más sentimientos, más matices. Está el perro que se enfada cuando llega uno nuevo. De hecho un enfado se queda corto, es muerte por chocolate pero sustituyendo el chocolate por celos. Está el perro que no admite una derrota, se encara con otros y hasta con los dueños si es necesario. Está el perro que es extraordinariamente cariñoso y te busca sin cesar y el que pasa de ti como de comer ... pienso de régimen. Bueno, este es de los tragones así que no pasa del pienso de régimen. Y por último está el perro sádico al que le gustan las alitas de pollo crudas.

Habiendo comido tan solo unos minutos antes. Habiendo tenido un cierto trato de favor en comparación con otros perros tendentes a la obesidad ... sin otra explicación más que la de su instinto. Como decía algún vecino tras un caso similar: "tampoco puedo enfadarme porque los tengo para eso, para cazar". No es el caso de esta historia, el perro no está para cazar pero su instinto no está de acuerdo. Y como si se castigara a un humano que hubiera demostrado los mismos sentimientos que él, se le puede aplicar la indiferencia que otrora él aplicara. Se le puede aplicar el tratamiento de silencio. Se le puede aplicar la terapia de celos a base de acariciar a los "buenos".

Nada, él sabe que es solo temporal. No lo imagina, lo sabe. Lo que no sé si sabe es por qué lo hizo. Ni si consciente de que aquello estaba mal (los perros saben muy bien cuando algo está mal) intentó ingerir el "cuerpo de Benito" para deshacerse de las pruebas. Como todavía no habla, es una de las cosas que le falta, me temo que nunca lo sabremos. O quizás sí, quizás despierte algún día y el perro esté hablando. O quizás todo es mucho más sencillo y al igual que tantos otros perros, aquello fue solo producto de miles de años de evolución. Al final va a ser culpa del pobre Darwin.

Un saludo, Domingo.


domingo, 9 de abril de 2017

Rompiendo con la rutina

De vez en cuando viene bien romper con la rutina. Viene y sienta bien incluso cuando no se esté físicamente al cien por ciento por culpa de un resfriado de hoja perenne. Hay muchas formas de romper con la rutina. Una de ellas es la gastronomía. Por ejemplo, puede ir uno a Archidona y pedirse en uno de los restaurantes (Arxiduna) de la Plaza Ochavada un "arroz submarino" cuya receta se puede leer aquí y que luce tal que así.

Muy original y de gran sabor, a pesar del resfriado. La lástima fue que no pude ni acabarlo debido a los empachos de la noche y la mañana anterior. Es lo que tiene romper con la rutina, que a veces rompe uno demasiado :-).

Por lo demás, llega la Semana Santa y toca volver a romper rutina, al menos hasta cierto punto. Se aprovechan estos días para hacer cosas que se habían postergado así como para recuperar el poder de la fuerza, soltar, espero, mucosidad y liberar fuerza bruta con utensilios variados y en su mayoría ancestrales como pueda ser una azada.

Mi último proyecto, todavía a medias, involucra el reciclaje de todo tipo de plásticos, tubos, etc. para montar un sistema de riego sostenible en el jardín. Y otro en ciernes, la reutilización de móviles y routers viejos como walkie talkies. Ya veremos.

Un saludo, Domingo.

sábado, 1 de abril de 2017

En línea ascendente

Poco a poco los meses pasan y físicamente me voy encontrando mejor. No solo eso, la actividad física va aumentando y esta semana hasta hemos salido a correr. Planteamos hacerlo al menos una vez a la semana mientras que el calor lo permita. Si a eso le unimos el partido de pádel, los paseos tras la comida y la jardinería de los domingos ... no hay duda de que mi nivel de actividad física ha aumentado. Y lo mejor es que las diferentes tendinitis parece que van aguantando. A ver si consigo perder tres o cuatro kilos antes del verano y, sobre todo, a ver si he aprendido la lección del pasado acerca del peligro de los helados :-D.

Un saludo, Domingo.

sábado, 18 de marzo de 2017

Terjiverso críptico

Guarda con mimo la clave,
Mantenla siempre privada,
Firmar con ella es la llave,
Con la pública será validada.

Mundo de virtuosas monedas,
Y transacciones en bloque,
Uno tras otro, en cadena,
Sutilmente minados, gran toque.

Bitcoin la más famosa,
Ether la más etérea,
Dash la más pujante.
Compran cualquier cosa,
La más guapa y la más fea,
De seda o espinos el guante.

sábado, 11 de marzo de 2017

Vuelta a la normalidad

Y tras una semanita de vacaciones, otra de trabajo. No me resulta curioso porque siempre me he habituado rápidamente a los cambios de situación pero es como si la semana de vacaciones hubiera sido hace tres mil millones de años. Algo así como el tiempo que resta para las de verano. Y hace solo una semana.

Por el contrario, lo que sí me resulta más curioso es el tiempo que ha hecho hoy, coincidente con el que ha hecho los últimos días y el que hará probablemente mañana. Un tiempo primaveral, sin duda alguna. Pero de fin de la primavera, más que de presagio de la misma. Con un tiempo así, solo el refranero nos puede hacer creer que, hasta el 40 de mayo, todavía quedan días de frío.

Bueno, tiempo al tiempo. Por el momento en tres semanas o así habrá cambio de hora y las tardes serán más largas. Es, por tanto, buen momento para empezar a pensar qué tipo de cosas se pueden ir haciendo en esas iluminadas tardes. Otras cosas que hay que ir pensando son las siguientes mejoras en la casa y hasta el deporte complementario que se podría ir haciendo y que al final nunca se hace.

Claro que muchas de esas ideas al final luchan contra la realidad de que hay más horas de luz pero el día no tienes más horas. Si hoy llegas a casa a las 8, de noche, cenas a las 9, de noche, y te vas a la cama a las 12, por muchas horas de luz que se añadan, la única diferencia es que, dentro de unos meses llegarás a la casa a las 8, de día, cenarás a las 9, de día, y te irás a la cama a las 12 ... de noche.

Ya veremos, ya veremos. Por el momento toca seguir viviendo el día a día que no es otra cosa que seguir viviendo con todas las comodidades de las que disfrutamos los más afortunados en los países desarrollados. Que no es poco.

Un saludo, Domingo.

domingo, 5 de marzo de 2017

Siempre Fuerte



Esta es la foto de perfil de mi Whatsapp. He buscado en Google pero curiosamente no la encontraba. Se ve que se ha transmitido vía redes sociales pero o bien los perfiles no eran públicos o Google no ha tenido tiempo de indexarla todavía. Eso sí, su inteligencia artificial sí que ha detectado rápidamente que se trata una foto de la Catedral de Málaga. Quizás dentro de unos años detectará también el título de esta entrada que, por supuesto, es también el estado de Whatsapp: "Siempre Fuerte".

Dentro de unas horas hará una semana exactamente de la última vez que vi a Pablo Ráez en directo o en este caso y lamentablemente, de cuerpo presente. La primera vez que lo vi fue en el funeral de mi abuela. Había visto a diferentes miembros de su familia, sobre todo a sus abuelos y alguna vez a su hermana con anterioridad pero era la primera vez que lo veía a él. En aquel momento debía tener 17 años y bajo la camiseta de verano, se intuía el físico de un auténtico atleta. En seguida pensé que estaba destinado a ser bombero como su padre. Su hermana le comentó que yo había estudiado matemáticas, recalcando lo difíciles que eran motivo por el cual pensé que ni al uno ni a la otra se le habían dado del todo bien.

La siguiente vez que lo vi fue en Youtube. Había escuchado hablar de "Crossfit" un par de veces pues estaba empezando a ponerse de moda, pero no fue hasta que vi su vídeo cuando comprendí que eso del Crossfit no era lo que hacían mis compañeros de trabajo, por mucho que quisieran ponerle el mismo nombre. Como puede verse, era todo un portento de la naturaleza. Huelga decir que yo nunca fui un deportista dotado y menos con esa edad pero con mi base genética creo que ni aunque viviera tres vidas sería capaz de hacer lo que hace Pablo en ese vídeo.

Poco tiempo después mi madre, que hablaba frecuentemente con su abuela, me comenta que tiene leucemia y que se la han encontrado en un chequeo rutinario para operarse de una antigua lesión de rodilla. Sus niveles sanguíneos eran tan alarmantemente bajos y contradecían tan a gritos su espectacular aspecto exterior que tuvieron que repetirle las pruebas. Lamentablemente las segundas no hicieron sino confirmar el resultado de las primeras. Lo demás es público y Wikipedia lo sabe mejor que yo.

Lo que no es público sino meramente privado y familiar fue el par de veces que acompañé a mi madre a visitarlo al Hospital Carlos Haya de Málaga tras su primer transplante de médula. Había perdido parcialmente la visión a causa de la quimioterapia y se encontraba encerrado rodeado de su padre o su madre, que se alternaban para cuidarlo y sus gadgets, su consola o su iPhone. Pablo era todo un fanboy.

Tras eso, un año y medio de alegrías y sinsabores. El ser declarado abanderado de la delegación de trasplantados en los juegos olímpicos de 2018 ó 2020, si no recuerdo mal. Recuerdo que pensé que sus contrincantes estarían en desventaja. Con semejante físico, en plena juventud y a poco que la salud le acompañara ... pero no le acompañó. El segundo trasplante no era el idóneo sino el único que había con una cierta compatibilidad y casi un grito desesperado en busca de un milagro en el que toda España creyó y que nunca sucedió. En el camino, un alza récord de donantes de médula. Incluyo yo mismo, con más de 100 donaciones de sangre en mis brazos, nunca me había hecho donante de médula y el año pasado me hice.

La semana pasada, quizás poco antes de escribir mi entrada en el blog, Pablo moría en su casa rodeado de su familia más cercana que además en este caso resultaba ser su familia a secas. La suya no era una gran familia si nos ceñimos al número única y exclusivamente a la cantidad. Para empeorar las cosas, su abuelo materno a quien iríamos a visitar tras el funeral, había sufrido una caída con rotura de cadera o viceversa unas semanas antes y su abuela paterna también estaba delicada de salud.

Cuando llegamos al tanatorio me sorprendió ver tan poca gente allí. Con su eco mediático, yo esperaba, como se suele decir, que aquello fuera Calle Larios en ferias. Pero no, no distaba mucho de cualquier otro fallecimiento. También es cierto que llegamos a última hora, poco antes del traslado. Quizás por la mañana sí que habían arropado a la familia los centenares de personas que así lo hicieron durante el servicio religioso. Al igual que la Wikipedia, o su redactor, unas 1000 personas también calculo yo en una iglesia que más bien parecía una catedral. Unas 500 sentadas y otras tantas de pie asistiendo al servicio bien en directo, bien a través de los monitores distribuidos por las diferentes columnas. Me sorprendió, a medias, ver tanto despliegue tecnológico en una iglesia. No sé si tenían algún realizador o directamente las cámaras apuntaban al sonido, tal como hacen los sistemas de videoconferencia en las salas de reuniones típicas en las empresas.

Durante el servicio me enteré de que Pablo se había bautizado ya de mayor y que la familia mantenía una relación de amistad con el sacerdote que oficiaba. Tanto que él mismo no pudo evitar emocionarse en algunos momentos. Especialmente emocionante fue cuando sacaron el féretro de la iglesia camino al crematorio. En primer lugar porque lo llevaban, como había pedido el propio Pablo, los adolescentes que ejercían de monaguillos y de los cuales él había formado parte hacía tan solo unos años. En segundo lugar porque el sacerdote pidió comprensión con la familia, completamente rota y que se canalizaran las palabras y gestos de pésame con gestos, en particular con el brazo flexionado a la altura del codo, sacando bíceps y gritando "¡Siempre Fuerte!".

Ese había sido el lema también que se podía leer en la cinta que llevaba la corona de flores que colgaba del portón trasero del coche fúnebre. En los laterales, otras de la familia o los bomberos de Marbella. Por cierto, por razones no demasiado importantes en vez de acudir con antelación a la iglesia, acabamos siguiendo al coche fúnebre y entre otras cosas siendo testigos del cariño, respeto y admiración no solo del pueblo marbellí sino de las diferentes fuerzas y cuerpos del estado, policía, guardia civil, bomberos ... incluso recuerdo a uno de los policías haciendo el saludo militar al paso del coche fúnebre.

Pablo murió luchando y murió con el ruido y agitación que cabe esperar en un chico de 20 años que acaba de empezar a vivir. No es normal pervivir a un hijo, decía hoy alguien que no sabría decir quién es pero cuya cara me sonaba.Y lo decía hoy porque ayer, justo una semana después, murió su abuelo materno. En silencio, como corresponde a una persona de 91 años al que una enfermedad que en principio no supone un riesgo para la vida se le complica. A esas edades, de hecho a cualquiera pero especialmente en esas, basta estar vivo para poder morirse.

El funeral de hoy ha sido íntimo, casi más íntimo imposible. Quince personas. El padre de Pablo comentaba que para la familia parecía el día de la marmota. Y lo era, era la gota, la lágrima, que colmaba el vaso pero teniendo en cuenta que la culpable no es la pobre lágrima sino el vaso previo. Al final, en Marbella, casi el mismo sitio, casi la misma gente 985 personas arriba o abajo y casi los mismos periodistas, el mismo núcleo familiar y subyacente, con unas u otras palabras, el mismo lema:

SIEMPRE FUERTE

Un saludo, Domingo.

sábado, 25 de febrero de 2017

Espíritu creador

Continúa la racha. Ni el principio de este año ni, por tanto, el final del año pasado están ya muy cerca y continúa la racha. Eso quiere decir que está durando como si fuera de Duracell. Tanto fuera como dentro del trabajo estoy pasando por un periodo creativo. Como si fuera un círculo virtuoso, cada idea parece abonar el suelo para la siguiente.

No son grandes ideas, faltaría más, pero son ideas y son variadas. La última fue en una presentación informal a la que llegué tarde por motivos formales. No sé si quizás por perderme la primera parte o simplemente porque conecté los puntos pero vi claramente lo que se podía hacer mezclando lo que me había perdido (pero conocía o al menos intuía) y aquello a lo que sí había asistido.

Comuniqué mi idea y preveo que una "mundanización" de la misma puede tener futuro. ¿Quién sabe si quizás la idea completa? Ya me enteraré ... o quizás no. Tampoco es que importe mucho, la idea en sí mismo es premio suficiente.

Y junto a las ideas, los hechos entendidos como las cosas que se hacen ... con las manos o con los pies. El deporte en particular. Los inicios en el mundo del pádel me están resultando muy atractivos. Es divertido y aunque hay quien dice lo contrario, por el momento me resulta bastante menos lesivo para mis articulaciones que el fútbol sobre césped artificial.

No solo eso, jugado el viernes resulta ser un buen calentamiento para el partido de fútbol sala del sábado. Hoy hasta he marcado tres goles. Algo que no pasaba desde hacía meses y que no sabemos si volverá a pasar. Por el momento si va sirviendo para rebajar los helados del año pasado y de acicate para evitar los de este ... perfecto.

Finalmente, con respecto al alemán, alles ist gut. Creo que pasando unos meses haré lo que hice en su momento con el francés. Cambiaré la configuración de algunas aplicaciones para que aparezcan en alemán y así poder tener otro tipo de entrenamiento gratuito :-)

Un saludo, Domingo.

sábado, 11 de febrero de 2017

Pérez de Arteaga

Siempre me ha gustado lo que me gusta calificar como música clásica popular, por diferenciarla de cualquier música clásica al azar. El concepto entiendo que es fácilmente comprensible, la música clásica que hemos escuchado alguna vez en radio, televisión pero no probablemente en la ópera de la que proviene. Bueno, eso me hace pensar que algún día debiera ir a la ópera; solo he estado un par de veces en el teatro y la verdad es que la experiencia me gustó bastante.

Pero demostraciones de ignorancia aparte, el caso es que me gusta esa música clásica y también alguna de la otra. Hace meses sintonicé, de nuevo, la cadena de Radio Nacional de España que se dedica en exclusiva a ello. Lo había hecho antes, hace años, pero no recuerdo por qué acabé quitándola. Esta vez no, esta vez la dejé y, a veces, yendo o viniendo de cualquier sitio la ponía con la intención de relajarme.

En varias de esas ocasiones escuché la voz culta y atrayente de José Luis Pérez de Arteaga al que escuché también en el programa cultural de Radio Nacional donde tenía un "blog" en el que hablaba de tal o cual cosa. Lo último que recuerdo fue su comentario sobre el CD del concierto de Año Nuevo. Decía que nunca se habían dado tanta prisa en editarlo y nunca había estado tan escaso. Alguien de la calle lo definiría como "con menos detalles que un Seat Panda", algo que él por supuesto no haría. Él simplemente comentaba que no venía el libreto con las duraciones, los momentos cumbres de tal o cual pieza.

Esta semana, el martes creo, de vuelta del trabajo volví a seleccionar en la radio del coche el programa cultural de RNE y me enteré de su fallecimiento. Entrevistaron a varios amigos y algún conocido. Todo el mundo destacaba su gran saber, no solo sobre Mahler sobre el que había escrito una obra que definían como canónica.

Al día siguiente Rubén Amón lo "indultó" en http://www.ondacero.es/programas/mas-de-uno/audios-podcast/opinion-masdeuno/indultado/ruben-amon-indulta-a-jose-luis-perez-de-arteaga-por-instruirnos-sin-abusar-del-pulpito_20170209589c356a0cf2a328aaa37458.html

La verdad es que lo esperaba. Esa sección del programa de Carlos Alsina es una de las que me gusta, me gusta cómo se expresa y además en general suelo coincidir con las opiniones de Amón. Conozco por tanto su gusto por la música clásica. Quizás debiera escribir gusto con mayúsculas para distinguirlo del mío. Amón parece ser un erudito a juzgar también por alguna opinión del tenor José Manuel Zapata, otro colaborador del programa.

Zapata también dice otras cosas con las que estoy de acuerdo. En particular dice que no hay música clásica o música culta y música inculta. Que solo hay música buena y música mala. Y en particular con la música buena uno se emociona. Yo no soy mucho de emocionarme pero hace un par de meses realmente comprendí a lo que se refería Zapata. De vuelta del trabajo escuché en la radio una entrevista a la hija de Alfredo Kraus y a continuación un pequeño corte de La Tabernera del Puerto.

Recuerdo que pensé ... "¿cómo se puede cantar tan bien?" y me emocioné, vaya si me emocioné. Me emocioné como lo hice en otras ocasiones, aunque en menor medida, al escuchar a Pérez de Arteaga verbalizar una ínfima parte de su cultura.

Descanse en paz.

Un saludo, Domingo.

sábado, 4 de febrero de 2017

Padeleando

Empieza a completarse la migración de fútbol a pádel. Quizás unos años después de lo requerido. Por el momento la sensación es buena aunque condicionada por la impresión de que definitivamente debo perder peso. A ver si el propio pádel me ayuda. O la dieta ... :-).

Pégale ajustado y como si fuera a romperse,
Áspid de seda, recuerda quién manda,
De todos los sonidos que puedan verse,
El más dulce de todos huele a lavanda,
La pala por el grip, un giro y la pelota a la banda.

Un saludo, Domingo.

sábado, 28 de enero de 2017

Me siento bien

No voy a decir que el balance de la primera semana trabajando de pie no pueda ser mejor pero tampoco puedo decir que sea malo, más bien todo lo contrario. El lunes fue oficialmente el primer día que trabajé de pie. El tiempo de trabajo hasta la hora de la comida fue como el que ya había experimentado el viernes anterior: físicamente aceptable y mentalmente, con la promesa de la comida que no sería de pie, más aceptable todavía. El problema fue la tarde, un período más largo y además estando ya cansado.

Entonces fue cuando me vi escribiendo el libro sobre las mil y una formas de cambiar de postura, echar el peso sobre un pie, luego sobre el otro, luego sobre los dos, luego sobre uno pero el otro sobre la rueda de la silla ... Así fue como, cambio va, cambio viene, conseguí llegar a las 5 de la tarde. En ese momento, a pesar del pronóstico de tener que seguir de pie durante muchos minutos, tanto cuerpo como mente parece que se rindieron y el final del día fue mucho menos incómodo en todos los sentidos.

El martes fue fundamentalmente igual, y el miércoles y el jueves y hasta el viernes. Con una cierta progresión, con pequeños trucos que he ido encontrando, pero fundamentalmente igual. Creo que fue el jueves o más probablemente el miércoles el peor día de todos en el sentido de que me pregunté si tras el período de prueba seguiría todavía interesado habida cuenta del mal rato post-almuerzo.

Pero sí, estoy bastante convencido de que así será. Es cierto que en algunos momentos las piernas se quedan más doloridas pero también es cierto que durante todo el día me noto con mayor energía.  ¿Será todo mental? Pues no lo sé pero lo que sí sé es que los días en los que tengo reuniones alterno de forma relativamente natural el estar de pie y sentado y todo se hace más llevadero. Y los días en los que no tengo reuniones, pues me obligo a ir a la cocina, tomar alguna infusión, a andar de vez en cuando y no estoy sentado no sé cuántas horas.

¿Y aparte de esto? Pues aparte de esto ayer, tras un día estando trabajando de pie jugué casi dos horas al pádel y me fue bastante bien. Me sentí bien, más ligero y hasta gané. Y hoy, tras haber jugado ayer, resulta que hemos echado el partido de fútbol más largo en bastante tiempo y también me he encontrado mejor. Con los músculos algo más acalambrados debido al partido de ayer, pero eso ha sido fundamentalmente al final del partido y solo han sido ligeras molestias.

Así que sí, me siento bien y la semana próxima sabré si es algo puntual, producto de mi delirante imaginación o es algo que promete cierta continuidad. Hasta entonces, disfrutemos de poder hacer deporte sin dolor.

Un saludo, Domingo.

sábado, 21 de enero de 2017

No me siento. !Bien!

Hoy me siento bien. Es el primer sábado en muchos que, tras jugar al fútbol, no noto molestias en las rodillas o el talón. A ver si puede seguir la racha. No sé si habrá tenido que ver que hacía dos semanas que no jugaba tras abandonar ese fútbol de los jueves y tras no acudir la semana pasada por culpa de lo que podríamos llamar "llamada voluntaria del deber" en el trabajo.

Lo de los jueves es extraño. He debido estar jugando con ellos durante casi diez años y la relación nunca fue mala pero tampoco fue magnífica quitando personas muy puntuales. En cualquier caso, sí que hubiera esperado algún tipo de reacción a mi comunicado y el silencio más absoluto fue lo que recibí. Tras unos meses fuera por lesión imagino que no les habrá pillado por sorpresa. Si esa fue su reacción imagino que todas las partes han salido ganando. Y yo el primero porque ese campo siempre me ha afectado a las articulaciones. A ver si gano tracción como jugador de pádel amater y, tal como parece, se muestra como un deporte menos lesivo con mis articulaciones.

Y si lo de los jueves es extraño, lo del trabajo no tanto. Sí que era un poco extraño el participar en un concurso de desarrolladores sin ser yo uno o al menos siendo mi perfil uno de los menos comunes en la competición. Se puede decir que era el más técnico de los menos técnicos de una empresa de marcado perfil técnico. De hecho, la única otra persona con mi misma categoría se limitó al papel de ideólogo, sin aportar nada desde el punto de vista de la implementación final. Al final, estuvo bien y acabé no solo con la sensación de que el equipo había hecho un buen trabajo a pesar de que solo uno de los tres estaba especializado en su área y con la sensación de que en una hipotética clasificación final hubiéramos quedado relativamente bien clasificados.

Por otro lado, el final del evento coincidió en cierta forma con la vuelta a la normalidad tras las vacaciones navideñas. Coincidió también con alguna que otra mejora en el producto que estoy desarrollando y que espero poder seguir haciendo porque las directrices pueden cambiar en cualquier momento y lo que han sido unos meses de tranquilidad tras otros tantos de lo contrario, podría volver a cambiar en cualquier momento. En cualquier momento, como cambian las cosas. Como cambia la forma de trabajar, que un día estás sentado todo el día en tu silla y mesa habituales y al día siguiente te instalan (porque lo has pedido tú) un nuevo escritorio que permite trabajar de pie o sentado según te convenga.

Dos semanas tengo para probarlo y decidir si me lo quedo. Tras medio día probándolo, el primer pensamiento no es "No me siento bien" sino "No me siento, ¡Bien!". Veremos qué tal tras la primera semana probándolo. En principio, por la mañana imagino que no habrá mucho problema pues justo cuando empezaba a sentir las piernas cansadas era el momento de ir a comer y comer sí que no pienso hacerlo de pie ... por el momento. La idea es ir alternando posiciones, estar de pie y sentado durante el día en vez de forma que en vez de pasar 9 horas con el culete pegado a la silla, pase por ejemplo 6 de pie y 3 sentado. Ya veremos la proporción final ... o incluso si no tengo que decir que esto no es para mí. Ya veremos.

Un saludo, Domingo.

sábado, 7 de enero de 2017

Terjiverso: El balón

Esta semana escuché a Taboada presentar un libro de rimas de deportes para niños. O un libro para niños de rimas de deportes ... algo así. Recordé que ya no hacía "terjiversos". En un gesto tan español como el de echar la culpa a otros, diremos que la culpa de haberme olvidado es del propio Taboada, que ya hace unos años que no hace sus reversos y no me lo recuerda. Y no solo le echaré la culpa sino que además me vengaré porque dijo en antena que un amigo suyo decía que era "polipatético", decía que "hacía muchas cosas mal". Eso es claramente incierto pues es ampliamente conocido que soy un "jugador polipatético", que juega mal en muchos sitios. Si el amigo de Taboada quiere meterse con él, que lo haga inventándose su propia palabra, no robándomela como si fuera un balón.

Y hablando de balones, a él dedicaré mi terjiverso.

Buen juego, de él tenerlo es la base,
A los cinco segundos marras el pase,
La hinchada deshinchada, cara de parca,
Ósculos de Judas al suplente sin clase,
Noventa minutos pitándote, tu mejor marca.

Un saludo, Domingo.

lunes, 2 de enero de 2017

Un año de Km. 0

Ayer me felicitaron el año en un grupo de Whatsapp. Con atino, alguien felicitaba no ya el Año Nuevo sino el año con poco uso. Año de Km. 0 respondió otra persona. Sin ánimo de reabrir el eterno debate acerca de cuándo se debe empezar a felicitar las navidades y cuándo se debe parar de felicitar el año, el primer o segundo día del año debería ser seguro felicitarlo y hasta desear mucha suerte con sus majestades los Reyes (o los ciudadanos de Oriente, no vaya a ser que se me enfade alguien).

Así pues, Feliz Año a todos ... y a secas.