sábado, 15 de abril de 2017

Distintos instintos

Esta la historia del típico perro del que se dice que solo le falta hablar. Uno que vive junto a otro muy inteligente. Bueno, no es solo uno, inteligentes hay varios. Son los torpes los que escasean allí donde él vive.

El caso es que esta es la historia del primero, que  fue eso, el primero. El primer perro que en una casa y además desde cachorro. En la memoria, acciones suyas típicas de las películas de Disney; con esos movimientos ágilmente torpes de los animales que todavía no han desarrollado todo su físico. Un perro que se da cabezazos contra la mesa de cristal porque ha crecido en el último mes y todavía no sabe que donde antes cabía holgadamente, ya no lo hace. Un animal que se distrae con una mosca o en este caso con restos de ceniza que levanta al corretear sobre una antigua hoguera apagada. El tipo de perro que rodea un erizo durante horas y se queda ronco ladrándole, el tipo de perro que se asusta de los tambores de Semana Santa y de las pieles de culebra (posiblemente de un ofidio real no se asustaría tanto). El tipo de perro que te trae una tortuga que ha encontrado Dios sabe dónde. Ese tipo de perro,

Pero no solo ese tipo de perro. Junto al perro de Disney o al Scotty de Scottex, el perro bueno, el perro travieso pero no malo, hay más perros. O el mismo pero con más sentimientos, más matices. Está el perro que se enfada cuando llega uno nuevo. De hecho un enfado se queda corto, es muerte por chocolate pero sustituyendo el chocolate por celos. Está el perro que no admite una derrota, se encara con otros y hasta con los dueños si es necesario. Está el perro que es extraordinariamente cariñoso y te busca sin cesar y el que pasa de ti como de comer ... pienso de régimen. Bueno, este es de los tragones así que no pasa del pienso de régimen. Y por último está el perro sádico al que le gustan las alitas de pollo crudas.

Habiendo comido tan solo unos minutos antes. Habiendo tenido un cierto trato de favor en comparación con otros perros tendentes a la obesidad ... sin otra explicación más que la de su instinto. Como decía algún vecino tras un caso similar: "tampoco puedo enfadarme porque los tengo para eso, para cazar". No es el caso de esta historia, el perro no está para cazar pero su instinto no está de acuerdo. Y como si se castigara a un humano que hubiera demostrado los mismos sentimientos que él, se le puede aplicar la indiferencia que otrora él aplicara. Se le puede aplicar el tratamiento de silencio. Se le puede aplicar la terapia de celos a base de acariciar a los "buenos".

Nada, él sabe que es solo temporal. No lo imagina, lo sabe. Lo que no sé si sabe es por qué lo hizo. Ni si consciente de que aquello estaba mal (los perros saben muy bien cuando algo está mal) intentó ingerir el "cuerpo de Benito" para deshacerse de las pruebas. Como todavía no habla, es una de las cosas que le falta, me temo que nunca lo sabremos. O quizás sí, quizás despierte algún día y el perro esté hablando. O quizás todo es mucho más sencillo y al igual que tantos otros perros, aquello fue solo producto de miles de años de evolución. Al final va a ser culpa del pobre Darwin.

Un saludo, Domingo.


domingo, 9 de abril de 2017

Rompiendo con la rutina

De vez en cuando viene bien romper con la rutina. Viene y sienta bien incluso cuando no se esté físicamente al cien por ciento por culpa de un resfriado de hoja perenne. Hay muchas formas de romper con la rutina. Una de ellas es la gastronomía. Por ejemplo, puede ir uno a Archidona y pedirse en uno de los restaurantes (Arxiduna) de la Plaza Ochavada un "arroz submarino" cuya receta se puede leer aquí y que luce tal que así.

Muy original y de gran sabor, a pesar del resfriado. La lástima fue que no pude ni acabarlo debido a los empachos de la noche y la mañana anterior. Es lo que tiene romper con la rutina, que a veces rompe uno demasiado :-).

Por lo demás, llega la Semana Santa y toca volver a romper rutina, al menos hasta cierto punto. Se aprovechan estos días para hacer cosas que se habían postergado así como para recuperar el poder de la fuerza, soltar, espero, mucosidad y liberar fuerza bruta con utensilios variados y en su mayoría ancestrales como pueda ser una azada.

Mi último proyecto, todavía a medias, involucra el reciclaje de todo tipo de plásticos, tubos, etc. para montar un sistema de riego sostenible en el jardín. Y otro en ciernes, la reutilización de móviles y routers viejos como walkie talkies. Ya veremos.

Un saludo, Domingo.

sábado, 1 de abril de 2017

En línea ascendente

Poco a poco los meses pasan y físicamente me voy encontrando mejor. No solo eso, la actividad física va aumentando y esta semana hasta hemos salido a correr. Planteamos hacerlo al menos una vez a la semana mientras que el calor lo permita. Si a eso le unimos el partido de pádel, los paseos tras la comida y la jardinería de los domingos ... no hay duda de que mi nivel de actividad física ha aumentado. Y lo mejor es que las diferentes tendinitis parece que van aguantando. A ver si consigo perder tres o cuatro kilos antes del verano y, sobre todo, a ver si he aprendido la lección del pasado acerca del peligro de los helados :-D.

Un saludo, Domingo.

sábado, 18 de marzo de 2017

Terjiverso críptico

Guarda con mimo la clave,
Mantenla siempre privada,
Firmar con ella es la llave,
Con la pública será validada.

Mundo de virtuosas monedas,
Y transacciones en bloque,
Uno tras otro, en cadena,
Sutilmente minados, gran toque.

Bitcoin la más famosa,
Ether la más etérea,
Dash la más pujante.
Compran cualquier cosa,
La más guapa y la más fea,
De seda o espinos el guante.

sábado, 11 de marzo de 2017

Vuelta a la normalidad

Y tras una semanita de vacaciones, otra de trabajo. No me resulta curioso porque siempre me he habituado rápidamente a los cambios de situación pero es como si la semana de vacaciones hubiera sido hace tres mil millones de años. Algo así como el tiempo que resta para las de verano. Y hace solo una semana.

Por el contrario, lo que sí me resulta más curioso es el tiempo que ha hecho hoy, coincidente con el que ha hecho los últimos días y el que hará probablemente mañana. Un tiempo primaveral, sin duda alguna. Pero de fin de la primavera, más que de presagio de la misma. Con un tiempo así, solo el refranero nos puede hacer creer que, hasta el 40 de mayo, todavía quedan días de frío.

Bueno, tiempo al tiempo. Por el momento en tres semanas o así habrá cambio de hora y las tardes serán más largas. Es, por tanto, buen momento para empezar a pensar qué tipo de cosas se pueden ir haciendo en esas iluminadas tardes. Otras cosas que hay que ir pensando son las siguientes mejoras en la casa y hasta el deporte complementario que se podría ir haciendo y que al final nunca se hace.

Claro que muchas de esas ideas al final luchan contra la realidad de que hay más horas de luz pero el día no tienes más horas. Si hoy llegas a casa a las 8, de noche, cenas a las 9, de noche, y te vas a la cama a las 12, por muchas horas de luz que se añadan, la única diferencia es que, dentro de unos meses llegarás a la casa a las 8, de día, cenarás a las 9, de día, y te irás a la cama a las 12 ... de noche.

Ya veremos, ya veremos. Por el momento toca seguir viviendo el día a día que no es otra cosa que seguir viviendo con todas las comodidades de las que disfrutamos los más afortunados en los países desarrollados. Que no es poco.

Un saludo, Domingo.

domingo, 5 de marzo de 2017

Siempre Fuerte



Esta es la foto de perfil de mi Whatsapp. He buscado en Google pero curiosamente no la encontraba. Se ve que se ha transmitido vía redes sociales pero o bien los perfiles no eran públicos o Google no ha tenido tiempo de indexarla todavía. Eso sí, su inteligencia artificial sí que ha detectado rápidamente que se trata una foto de la Catedral de Málaga. Quizás dentro de unos años detectará también el título de esta entrada que, por supuesto, es también el estado de Whatsapp: "Siempre Fuerte".

Dentro de unas horas hará una semana exactamente de la última vez que vi a Pablo Ráez en directo o en este caso y lamentablemente, de cuerpo presente. La primera vez que lo vi fue en el funeral de mi abuela. Había visto a diferentes miembros de su familia, sobre todo a sus abuelos y alguna vez a su hermana con anterioridad pero era la primera vez que lo veía a él. En aquel momento debía tener 17 años y bajo la camiseta de verano, se intuía el físico de un auténtico atleta. En seguida pensé que estaba destinado a ser bombero como su padre. Su hermana le comentó que yo había estudiado matemáticas, recalcando lo difíciles que eran motivo por el cual pensé que ni al uno ni a la otra se le habían dado del todo bien.

La siguiente vez que lo vi fue en Youtube. Había escuchado hablar de "Crossfit" un par de veces pues estaba empezando a ponerse de moda, pero no fue hasta que vi su vídeo cuando comprendí que eso del Crossfit no era lo que hacían mis compañeros de trabajo, por mucho que quisieran ponerle el mismo nombre. Como puede verse, era todo un portento de la naturaleza. Huelga decir que yo nunca fui un deportista dotado y menos con esa edad pero con mi base genética creo que ni aunque viviera tres vidas sería capaz de hacer lo que hace Pablo en ese vídeo.

Poco tiempo después mi madre, que hablaba frecuentemente con su abuela, me comenta que tiene leucemia y que se la han encontrado en un chequeo rutinario para operarse de una antigua lesión de rodilla. Sus niveles sanguíneos eran tan alarmantemente bajos y contradecían tan a gritos su espectacular aspecto exterior que tuvieron que repetirle las pruebas. Lamentablemente las segundas no hicieron sino confirmar el resultado de las primeras. Lo demás es público y Wikipedia lo sabe mejor que yo.

Lo que no es público sino meramente privado y familiar fue el par de veces que acompañé a mi madre a visitarlo al Hospital Carlos Haya de Málaga tras su primer transplante de médula. Había perdido parcialmente la visión a causa de la quimioterapia y se encontraba encerrado rodeado de su padre o su madre, que se alternaban para cuidarlo y sus gadgets, su consola o su iPhone. Pablo era todo un fanboy.

Tras eso, un año y medio de alegrías y sinsabores. El ser declarado abanderado de la delegación de trasplantados en los juegos olímpicos de 2018 ó 2020, si no recuerdo mal. Recuerdo que pensé que sus contrincantes estarían en desventaja. Con semejante físico, en plena juventud y a poco que la salud le acompañara ... pero no le acompañó. El segundo trasplante no era el idóneo sino el único que había con una cierta compatibilidad y casi un grito desesperado en busca de un milagro en el que toda España creyó y que nunca sucedió. En el camino, un alza récord de donantes de médula. Incluyo yo mismo, con más de 100 donaciones de sangre en mis brazos, nunca me había hecho donante de médula y el año pasado me hice.

La semana pasada, quizás poco antes de escribir mi entrada en el blog, Pablo moría en su casa rodeado de su familia más cercana que además en este caso resultaba ser su familia a secas. La suya no era una gran familia si nos ceñimos al número única y exclusivamente a la cantidad. Para empeorar las cosas, su abuelo materno a quien iríamos a visitar tras el funeral, había sufrido una caída con rotura de cadera o viceversa unas semanas antes y su abuela paterna también estaba delicada de salud.

Cuando llegamos al tanatorio me sorprendió ver tan poca gente allí. Con su eco mediático, yo esperaba, como se suele decir, que aquello fuera Calle Larios en ferias. Pero no, no distaba mucho de cualquier otro fallecimiento. También es cierto que llegamos a última hora, poco antes del traslado. Quizás por la mañana sí que habían arropado a la familia los centenares de personas que así lo hicieron durante el servicio religioso. Al igual que la Wikipedia, o su redactor, unas 1000 personas también calculo yo en una iglesia que más bien parecía una catedral. Unas 500 sentadas y otras tantas de pie asistiendo al servicio bien en directo, bien a través de los monitores distribuidos por las diferentes columnas. Me sorprendió, a medias, ver tanto despliegue tecnológico en una iglesia. No sé si tenían algún realizador o directamente las cámaras apuntaban al sonido, tal como hacen los sistemas de videoconferencia en las salas de reuniones típicas en las empresas.

Durante el servicio me enteré de que Pablo se había bautizado ya de mayor y que la familia mantenía una relación de amistad con el sacerdote que oficiaba. Tanto que él mismo no pudo evitar emocionarse en algunos momentos. Especialmente emocionante fue cuando sacaron el féretro de la iglesia camino al crematorio. En primer lugar porque lo llevaban, como había pedido el propio Pablo, los adolescentes que ejercían de monaguillos y de los cuales él había formado parte hacía tan solo unos años. En segundo lugar porque el sacerdote pidió comprensión con la familia, completamente rota y que se canalizaran las palabras y gestos de pésame con gestos, en particular con el brazo flexionado a la altura del codo, sacando bíceps y gritando "¡Siempre Fuerte!".

Ese había sido el lema también que se podía leer en la cinta que llevaba la corona de flores que colgaba del portón trasero del coche fúnebre. En los laterales, otras de la familia o los bomberos de Marbella. Por cierto, por razones no demasiado importantes en vez de acudir con antelación a la iglesia, acabamos siguiendo al coche fúnebre y entre otras cosas siendo testigos del cariño, respeto y admiración no solo del pueblo marbellí sino de las diferentes fuerzas y cuerpos del estado, policía, guardia civil, bomberos ... incluso recuerdo a uno de los policías haciendo el saludo militar al paso del coche fúnebre.

Pablo murió luchando y murió con el ruido y agitación que cabe esperar en un chico de 20 años que acaba de empezar a vivir. No es normal pervivir a un hijo, decía hoy alguien que no sabría decir quién es pero cuya cara me sonaba.Y lo decía hoy porque ayer, justo una semana después, murió su abuelo materno. En silencio, como corresponde a una persona de 91 años al que una enfermedad que en principio no supone un riesgo para la vida se le complica. A esas edades, de hecho a cualquiera pero especialmente en esas, basta estar vivo para poder morirse.

El funeral de hoy ha sido íntimo, casi más íntimo imposible. Quince personas. El padre de Pablo comentaba que para la familia parecía el día de la marmota. Y lo era, era la gota, la lágrima, que colmaba el vaso pero teniendo en cuenta que la culpable no es la pobre lágrima sino el vaso previo. Al final, en Marbella, casi el mismo sitio, casi la misma gente 985 personas arriba o abajo y casi los mismos periodistas, el mismo núcleo familiar y subyacente, con unas u otras palabras, el mismo lema:

SIEMPRE FUERTE

Un saludo, Domingo.

sábado, 25 de febrero de 2017

Espíritu creador

Continúa la racha. Ni el principio de este año ni, por tanto, el final del año pasado están ya muy cerca y continúa la racha. Eso quiere decir que está durando como si fuera de Duracell. Tanto fuera como dentro del trabajo estoy pasando por un periodo creativo. Como si fuera un círculo virtuoso, cada idea parece abonar el suelo para la siguiente.

No son grandes ideas, faltaría más, pero son ideas y son variadas. La última fue en una presentación informal a la que llegué tarde por motivos formales. No sé si quizás por perderme la primera parte o simplemente porque conecté los puntos pero vi claramente lo que se podía hacer mezclando lo que me había perdido (pero conocía o al menos intuía) y aquello a lo que sí había asistido.

Comuniqué mi idea y preveo que una "mundanización" de la misma puede tener futuro. ¿Quién sabe si quizás la idea completa? Ya me enteraré ... o quizás no. Tampoco es que importe mucho, la idea en sí mismo es premio suficiente.

Y junto a las ideas, los hechos entendidos como las cosas que se hacen ... con las manos o con los pies. El deporte en particular. Los inicios en el mundo del pádel me están resultando muy atractivos. Es divertido y aunque hay quien dice lo contrario, por el momento me resulta bastante menos lesivo para mis articulaciones que el fútbol sobre césped artificial.

No solo eso, jugado el viernes resulta ser un buen calentamiento para el partido de fútbol sala del sábado. Hoy hasta he marcado tres goles. Algo que no pasaba desde hacía meses y que no sabemos si volverá a pasar. Por el momento si va sirviendo para rebajar los helados del año pasado y de acicate para evitar los de este ... perfecto.

Finalmente, con respecto al alemán, alles ist gut. Creo que pasando unos meses haré lo que hice en su momento con el francés. Cambiaré la configuración de algunas aplicaciones para que aparezcan en alemán y así poder tener otro tipo de entrenamiento gratuito :-)

Un saludo, Domingo.