Pues sí, aquí estamos de vuelta dispuestos a descansar y disfrutar lo que nos dejen. Atrás queda Bratislava, con su nieve, su frío, sus halusky, su bollería o pasta con aceite, mak y azúcar y ... un par de entradas pendientes en el otro blog. Pero tampoco quería esperar a terminar esas dos entradas para escribir en este que, el pobre, ha estado un pelín desatendido y ni se ha quejado ni nada. Así que podemos decir que ya se merecía algo de atención.
Así que a ver ... ¿por dónde empezamos?. Pues podemos empezar contando que estoy de vacaciones, haciendo las cosas que se supone que se hacen en vacaciones como pueden ser donar plasma (sobre todo ahora que han tenido la genial idea de solo abrir por las mañanas), renovar el certificado digital que perdí con una subida de tensión (del ordenador, no mía), continuar con las cosas que faltan en la casa, recados varios, volver a jugar los jueves ...
También podemos continuar diciendo que tengo empezados dos libros, uno al que le quedarán unas 100 páginas, último testigo mudo de las horas de avión, y otro al que le quedan más. Sobre el primero, espero que en cuatro ratos que pueda tener se haga merecedor de un huequecito al lado de los otros que han ido cayendo entre Málaga, París, Viena y Bratislava. Al otro le quedará algo más porque me lo compré en español pensando que compraba el primero de una trilogía y lo que compraba era la primera mutilación de un libro gordo que en países como España o Francia se habían decidido a publicar en tres tomos, aunque con títulos individuales como si fueran trilogía.
El caso es que, como el libro me gustó, no así la traducción, me lo compré por Amazon enterito, aunque de segunda mano. Podemos verlo como un intento para reactivar la economía mundial, para capear la crisis ahorrando y para atajar el cambio climático talando menos árboles :-). En cualquier caso, ahí está esperando a que acabe este que entraría dentro de la categoría "guiones de película estilo Misión Imposible" que llegan a las estanterías. Entretenido pero prescindible.
Aparte de mi cuenta pendiente con los libros, he adquirido durante mi estancia en Bratislava alguna que otra cuenta pendiente más. Una con la programación, con Linux, con Google Wave .. todo ahí mezclado. Otra con las cosas que uno debería saber y no sabe y una última con la forma física. La verdad es que esta cuenta pendiente en realidad no está tan pendiente. Afortunadamente el descenso de peso me ha proporcionado una velocidad y resistencias que, sin ser nada del otro mundo, mejoran muchísimo las que tenía con anterioridad. Ahora solo queda ver si el volver a jugar jueves y sábados no afectará a mis rodillas o talones. En cualquier caso, la solución debería ser simple: ¡¡¡Hay que calentar!!!.
Y bueno, por supuesto queda también todo lo concerniente a la casa y su vestimenta por dentro y por fuera. Pero eso ya será otro día. Ahora voy a ver si leo un rato.
Un saludo, Domingo.
lunes 16 de noviembre de 2009
| [+/-] |
De vuelta |
sábado 26 de septiembre de 2009
| [+/-] |
Obras, Otros y Facebook |
Bueno, a pesar de que este blog lo tengo un tanto abandonado en favor del otro, no me olvido del todo. Lo que ocurre es que los fines de semana son muy cortos como para que den mucho de sí y poder expresarlo en el blog. Lo que sí da más de sí son los días en general. En esos días, aunque yo esté en Bratislava, sí que pasan cosas aquí en Málaga.
Y la principal es que, ¡¡¡albricias!!!, por fin la obra se ha acabado. Ahora ya solo queda el maquillaje y vestirla :-).
Pero no es casa todo lo que pasa. También está el fútbol y la forma física. En Bratislava la verdad es que no hago nada de deporte. Todo lo más algún día salgo a dar un paseo y tampoco son muchos, la verdad. Y menos ahora que ya anochece pronto. Pero bueno, al menos me voy manteniendo con el partido de los sábados. Mantengo la forma y me mantengo también el peso. Afortunadamente allí puedo mantener una dieta medianamente aceptable que, unido a que el horario de comidas europeo me parece más saludable que el nuestro, no estoy teniendo problemas para seguir en ese peso que según el IMC es excesivo pero que para mi constitución no está mal. Por otro lado, a ver si consigo perder ese par de kilos que me faltan (o me sobran según sea vea) para estar en lo que yo calculo que sería mi peso ideal.
En cuanto a la donación de sangre, ahora mismo se puede decir que me he tomado unas vacaciones. Tampoco excesivamente largas, pero vacaciones al fin y al cabo. Con un poco de suerte, aprovecharé un par de huecos en estos próximos días para volver a retomar esa sana costumbre.
Y en principio poco más. Lo único que podría añadir es el Facebook al que me invitaron y cuya invitación finalmente acepté. Ciertamente tenía una idea preconcebida de Facebook que no era excesivamente positiva, en cuanto a la utilidad que podría tener para conmigo. Finalmente, esa idea preconcebida era parcialmente cierta y también parcialmente errónea. Por lo que llevo visto, la mayoría de la gente utiliza Facebook con fines, todos muy legítimos, pero en los que yo no estoy excesivamente interesado. Así, abrir galletitas de la fortuna, hacer tests que te dicen si en el mundo de la informática eres un disco duro o una tarjeta de sonido están bien, yo alguna vez he hecho uno, pero eso, para hacer uno.
En cambio, en Facebook todo este tipo de actividades parece viral sobre todo porque es viral. La única intención es que este tipo de cosas llegue a cuanto más número de gente mejor. Y si por lo que sea ese tipo de cosas no es tu tipo, pues bueno, lo soportas por las otras cosas buenas que tiene.
Y precisamente entre las cosas buenas cabría citar que es una enorme agenda telefónica en la que me he encontrado a una gran mayoría de gente que ya conocía pues sucumbieron al boom antes que yo. Pero también me he encontrado a gente a la que no conocía pero que me hubiera gustado conocer personalmente. Sí, estoy hablando de gente famosa. No, Belén Esteban (que supongo que estará por ahí), definitivamente no. Es por ejemplo también una herramienta poderosa si quieres dar a conocer cosas al resto de personas o si quieres conocer cosas de ciertos grupos (la asociación de vecinos de tu barrio que tiene un grupo y da a conocer los días de reunión, por decir algo).
En fin, todavía es pronto para saber qué pasará pero por ahora me decanto por un uso moderado del mismo. El uso que sí será extensivo es el de la casa, por volver de nuevo al inicio. Espero que de aquí a Navidad esté ya todo, su sombra de ojos, su rimmel, su base mate antibrillos y ese pintalabios que no mancha ni se va. Entonces tocaría vestirla por dentro. Al principio pues será, evidentemente, un vestidito ligero de verano por no decir un camisón de dormir y más adelante pues ya se le iría dotando de todas las comodidades sin las cuales nuestros padres pasaron hace muchos años pero que para nosotros se han convertido ya en necesidades básicas. Hasta entonces y después, claro está, esperemos que aguanten el empleo y la salud. Es más, a ser posible, a ver si empieza a remontar un poquito la cosa, que la gente ya lo va necesitando.
Un saludo, Domingo.
sábado 19 de septiembre de 2009
| [+/-] |
10 fotos (Relato) |
Incluso en un día triste, de esos en los que tu sombra tiene más color que tú. De esos en los que solo parece posible pasar de la tristeza al autoenfado. Incluso en esos días un pequeño gesto puede cambiar tu vida.
Te odias, odias a tu sombra por estar siempre pegada a ti. Necesitas estar solo, te molesta su sombra, te molesta la luz. Intentas evitarlas pero no lo consigues. Apagas al unísono la luz y tu sombra pero ya no ves nada; eso es incluso peor. Coges una vela al azar; la de las ocasiones especiales. La enciendes y antes de darte cuenta de que tu sombra ha vuelto, te das cuenta de que esta es realmente una ocasión especial. De repentes comprendes lo que tu sombra quería decirte sin palabras. Ella, que tan bien te conoce, te grita: "¡Ponte las gafas!".
-"¡Ponte las gafas y mira!"
-"¿Adónde?". Preguntas tú confundido.
-"¡Y qué más da!", responde ella.
Entonces tú te pones las gafas, las graduadas, las de sol no porque además de que estás en tu habitación, no utilizas. Y miras.
Miras lo que hay cerca, lo que hay lejos. Buscas sin saber qué buscas. Encuentras sin saber que encuentras ... hasta que lo comprendes todo. Buscabas la vida, el bullicioso mundo, su gente. Hay muchas más cosas en la vida que tus insignificantes problemas. De hecho, eres tan afortunado que no tienes derecho a quejarte.
Ya lo comprendes todo; tan evidente y en tus mismas narices que todavía sostienen las gafas. Mientras sales de tu asombro, tu cabeza y el día se despejan. Abres la ventana, brilla la luz del sol, la misma que inunda tu habitación. En tu cara se dibuja una amplia sonrisa. En la de tu sombra también, aunque esta vez tiene menos color que la tuya y se lo agradeces de corazón.
Un saludo, Domingo.
P.D. ¿Y dónde están las fotos?. Eso da igual, el caso es que el objetivo era hacer un relato basado en 10 cosas que están ahí aunque no se identifiquen :-P.
lunes 24 de agosto de 2009
| [+/-] |
Bocadillos, Mirinda y Kofola |
Bocadillos, Mirinda y Kofola, eso supongo que será lo que recordarán mis coetáneos de Bratislava de sus cumpleaños infantiles a poco que se parecieran un poco a los míos y supongo que a los de muchos otros. Ciertamente nosotros le dábamos a la Coca Cola en vez de a la Kofola pero por lo demás debería ser lo mismo.
P.D.: Se me olvidaba indicar, si no lo había hecho antes, que la Mirinda también sigue vendiéndose en Bratislava. Ese es el motivo por el cual podría haber celebrado mi cumpleaños con bocadillos, Mirinda y Kofola.
sábado 22 de agosto de 2009
| [+/-] |
El sentido de la vida |
Esta mañana me he levantado más o menos a la misma hora que todos los sábados. He cogido una mochila que regalé a mi hermano hace un par de años tras comprarla en un rastrillo de Bruselas y he metido las cosas del fútbol. También he cogido el móvil por si me llamaban para comunicarme que había aparecido la maleta y justo en ese momento me he dado cuenta de que tenía puesta una alarma repetitiva, la alarma repetitiva que todos los sábados me debía recordar, aunque nunca me hacía falta, que tenía que recoger a mi tío.
sábado 8 de agosto de 2009
| [+/-] |
Lecturas |
Independientemente de esas cosas que ya empiezan a tomar un carácter monótono por lo repetitivo, (como pueden ser el levantarse temprano los lunes, coger primero un vuelo, luego el otro, luego el taxi, trabajar, salir tarde, descansar unas horas, empezar el martes, trabajar ...) sí que hay cosas que van cambiando de una semana a otra.
lunes 20 de julio de 2009
| [+/-] |
Pensamientos |
Últimamente vinen a mí algunos que otros pensamientos que son cuando menos curiosos. Así a bote pronto recuerdo sobre todo el miedo que pasé la semana pasada cuando además de no poder dormir por el dolor de espalda, me costaba respirar. Por otro lado, eso me hizo valorar más si cabe a todas las personas que conozco que sufren de dolores de espalda crónicos y, claro está, a mi madre que es una de ellas.
