sábado 25 de febrero de 2012

Mirando al cielo

Desde hace años quiero tener un telescopio. Mejor dicho, me gustaría tener uno más que tenerlo. Porque alguna vez me he planteado comprarme un telescopio, recuerdo en particular uno de El Corte Inglés online que estaba muy bien de precio. Sin embargo, nunca lo hice porque tenía el convencimiento de que prácticamente nunca lo usaría. Y no solo por la contaminación lumínica propia de nuestras ciudades sino porque no me veía sacando el telescopio de algún cuarto donde estuviera encerrado, montándolo, mirando un rato el cielo y volviendo a guardarlo con la frecuencia adecuada como para que no se me olvidara que el cacharro estaba allí y quedara arrumbado como tantas y tantas cosas.

Sin embargo, he de reconocer que mi interés por las estrellas ha aumentado últimamente. No sé muy bien por qué, quizás por este invierno tan luminoso, muchas tardes/noches, camino del trabajo al coche, contemplo el cielo y veo las estrellas particularmente brillantes. Otras veces simplemente está anocheciendo y me fijo en el punto más luminoso del cielo. No es que fuera especialmente difícil pero ya he aprendido a distinguirlo y a saber que es Venus. De hará un par de meses comentaron que la Luna y Venus iban a estar particularmente juntos.
Hice una foto que no era particularmente buena y que por ahí andará. Desde entonces, siempre que veía un punto muy luminoso pensaba que era Venus y me quedaba tan ancho (y probablemente con razón). Es un gran avance con respecto a otros períodos de mi vida en los que hubiera visto el puntito y habría pensado que era un avión en la lejanía camino de Dios sabe dónde.

De vez en cuando, para asegurarme, saco el móvil y abro la aplicación de Google Sky Map y apunto en dirección a la estrella o grupo de estrellas que me llamen la atención. Sin duda es una aplicación maravillosa si eres aficionado o si, como yo, simplemente tienes curiosidad. Una de las opciones que tiene es la de escribir el nombre del objeto celeste de tu elección y mediante unas flechas, te indica la dirección hacia la que tienes que mirar para poder verlo.

Esta es la aplicación que usé ayer para confirmar mis sospechas anoche cuando al mirar al cielo vi la luna, un poquito más arriba un punto muy luminoso que identifiqué con Venus y todavía un poquito más arriba otro no tan luminoso que supuse que era Júpiter. Desenfundé el móvil, abrí la aplicación y voilà. Esos tres. Orgulloso de mi acierto de principiante, tomé la foto. Lástima que la cámara del móvil no es especialmente buena para fotos nocturnas pero sirvió, es bonita y ahí se puede apreciar lo que viene en la Wikipedia:

http://es.wikipedia.org/wiki/Observaci%C3%B3n_del_cielo#Observaci.C3.B3n_nocturna

No sé si todo el mundo que se ha sentido fascinado por el cielo lo estuvo desde siempre o simplemente la fascinación le llegó. Quizás lo que ocurrió fue que, como yo últimamente, leyeron de forma más asidua lo que otros más inteligentes, más observadores o las dos cosas a la vez habían observado o deducido. En este sentido, es cierto que algunos de los artículos de www.amazings.es o de la gente que sigo en Twitter versan sobre astronomía. He aquí la última píldora que he ingerido en este maravilloso proyecto de divulgación científica: http://amazings.es/2012/01/30/isaac-asimov-la-astronomia-no-esta-renida-con-la-poesia/

Que no te diga que débil es tu brillo,
Que brillas con la luz de mil estrellas,
Rivalizando por el título de la más bella,

No ose zaherirte con palabras el membrillo,
Sepa bien que lo que profiere no es insulto,
Solo le califica de tonto, necio, bobo ...estulto,

Así de grande lo veas, como un castillo,
Le hundirá la envidia en la negra ciénaga,
Y solo iluminará su caída tu luz, luciérnaga.

Un saludo, Domingo.

sábado 18 de febrero de 2012

El año sigue

Hemos pasado el mes y medio, dos veces lo pasado y serán tres los que hayan transcurrido, cuatro veces esos tres y ya estaremos de nuevo en un año no bisiesto. Conclusión, nos quedan siete veces el lapso de tiempo vivido desde que empezó el año, hasta ahora. Habrá que intentar aprovecharlos habida cuenta de que el siete es un número primo :-).

La intrascendencia del párrafo inicial, unida a la carencia de sodio el el título nos indica bien a las claras que esta es la típica entrada que se pone por rellenar ... o casi. La verdad es que la semana ha pasado rápido pero no ha sido especialmente edificante. Las ganas que periódicamente me entran por hacer algo nuevo se suelen diluir en periodos más o menos largos de tiempo en los que no hago nada de las cosas que se me ocurren llegando de esta forma a un valle que regado por las lluvias de inconformidad que periódicamente lo anegan, concitan de nuevo la aparición de nuevos deseos y anhelos, cuando no planes.

Uno de ellos fue, por ejemplo, vender más barato que Naranjas Lola, cuya web busqué y casi me asusté por los precios que alcanzan sus naranjas. La oferta pública de venta que realicé a amigos y conocidos solo tuvo éxito en los compañeros del fútbol que son los únicos que ahora mismo se están beneficiando de naranjas con el doble de sabor a la mitad de precio. En el trabajo, nada. Ellos se lo pierden

Y mientras tanto, seguimos batiendo récords, negativos en el peso, positivos en la salud y la forma física. Ya hemos conseguido mantener establemente un peso inferior a los 80 kilogramos durante la semana, estando durante algunos momentos incluso por debajo de los 79. Es decir, a cuatro del objetivo y con el propósito de conseguirlo todavía más firme ... si cabe. Con un poco de suerte, cuando algunas de las plantas de mi jardinera recuperen el verdor que otrora tuvieron, ya lo habré conseguido. Y sin un poco de suerte, pues será después, qué se le va a hacer.

Reverdeciendo laureados laureles,
Retorna la siempre alegre primavera,
Paseando a Miss Daisy por la Cibeles. 
Alcahueta, fiel amiga, eventual partera,


Alterando hasta la sangre que no altera,

Un saludo, Domingo.

sábado 11 de febrero de 2012

Despedidas

Hay despedidas y despedidas. Todos nos despedimos unas cuantas veces al día, de la gente del trabajo, de la gente de la tienda, de la gente que te pregunta cómo se va a Pernambuco ... esas, por conocidas, repetitivas y reiteradas hasta produce cierta pereza llamarlas despedidas pero no dejan de serlo. De estas podríamos distinguir fácilmente dos tipos, las despedidas de personas a las que sabemos que vamos a ver al día siguiente o, como mucho, en unos cuantos días (o meses) y las de las personas que no conoces y de las cuales te despides, posiblemente, para siempre.

Cuando te despides de una persona del primer tipo, ciertamente no piensas en la minúscula posibilidad que hay de no volver a verla nunca más. Cuando te despides de una persona del segundo tipo, ciertamente no piensas en la posiblemente también minúscula posibilidad de que la vuelvas a ver otra vez. ¿Cómo actuaríamos de saberlo?. Pues imagino que en el primer caso nos esmeraríamos más, desearíamos buena suerte y puede que hasta se nos escapara alguna lagrimita. En el segundo caso, sinceramente, no creo que la cosa cambiara mucho.

Pero como decía, hay despedidas y despedidas. Hay despedidas de chichinabo como la que he protagonizado hoy en mi grupo de Hattrick al haber descendido. Es casi ofensivo considerar eso como despedida.Y hay despedidas en mayúsculas. Por ejemplo, hace un escaso mes y medio despedimos a mi suegro. Hace dos o tres días hablaba con el marido de una compañera de trabajo, también compañero nuestro y me contaba lo que quizás yo hubiera podido contar hace unos meses de no haberse desencadenado todo tan rápido. Todo tiene ventajas e inconvenientes y de igual forma que un proceso más largo es más cansado, permite también una despedida más "completa", una despedida más o menos "lúcida".

Intento rebuscar entre mis memorias y no consigo encontrar muchas despedidas importantes. No me pude despedir de mi tía cuando murió, ni siquiera era consciente de la auténtica gravedad hasta que no pasó lo ineludible. No me pude despedir de mi abuelo, aunque en este caso sí que era consciente de la gravedad. No me pude despedir de mi tío, el marido de mi tía que murió tres años después. A pesar de todo en esos casos yo tenía entre 18 y 21 años así que es hasta cierto punto comprensible que todo fuera así. Ya con la edad de Cristo a mis espaldas murió mi tío y tampoco me pude despedir. Por no poder no pude ni asistir al entierro ya que yo estaba entonces en Bratislava. Este caso tampoco es significativo porque además mi tío era esquizofrénico y no sé hasta qué punto hubiera sido posible una despedida "lúcida" tal como decía antes. Finalmente, mi suegro solo estuvo consciente un par de días después de recibir la familia la confirmación de que no había solución posible y que solo se podrían realizar cuidados paliativos. Así que tampoco me pude despedir. Eso por hablar solo de la familia más directa y con la que más contacto he tenido, claro.

Así que por más que rebusco, no he tenido bien la oportunidad, bien la desgracia, de despedirme "lúcidamente". Me pregunto si ahora la tendré con mi abuela. No sé si me gustaría tenerla o no tenerla. En cualquier caso lo que sí me gustaría, aunque sea muy duro, es que la pobre descansara ya. La vejez debería ser para disfrutar uno no para sufrir cada vez más y por los más diferentes motivo y mi abuela no ha tenido esa suerte. A ver cuánto nos dura.

La vida debiera ser
Larga y triunfante carrera
Aceleras de cero a cien,
Y un buen final te espera.

Debiera pero no es,
Quédase solo en carrera,
De obstáculos a fin de mes,
Y averías puñeteras.

Teniendo la vida resuelta,
Tuviste que volver a Málaga
Corriendo de la revuelta,
Mancha verde, mancha aciaga.

En un barecito, de vuelta,
A tus callos los halagan,
En la cocina la más suelta,
Mientras crecía la saga.

Se casaron tus dos hijos,
Y tu marido moría,
Dios lo tenga en su cobijo,
Te sentiste muy querida.


Aciagos nuevos entresijos,
Te esperaban todavía
Desesperaste fijo,
Llorando a ríos a mi tía,

Con más de 90 primaveras,
Y los mareos del revés,
Un día de estos la muerte esperas,
Pensando solo de tres en tres.

Aunque pudiera parecer,
Que ya quisiera que mueras,
Sabes que eso no puede ser,
Que solo una cosa deseé,
Que más no sufras, abuela.



Un saludo, Domingo.

sábado 4 de febrero de 2012

Armario de sueños

Esta entrada la tenía pendiente desde hace mucho tiempo. No tiene mayor significación y quizás precisamente por ese motivo es por el que ha estado tanto tiempo, primero la foto en el móvil y luego la entrada en borradores.

Debía ser finales de septiembre, calculo, y yo sacaba a pasear al perro. De repente, en uno de los típicos postes con bola que hay en las aceras para evitar que los coches aparquen encima, vi algo garabateado con el típico rotulador indeleble. Me acerqué, lo leí, lo releí ... lo volví a releer y entonces ya entendí y comprendí lo que ¿la chica? había escrito en la susodicha bola.

En mi armario de sueños, y cosas de mentira, quedan la democracia con nuestro amor.

Me gustó la frase, por varias razones, y le hice una foto a la espera de hacerle sitio algún día en el blog. ¿Y qué me llamó la atención? pues la verdad es que no lo recuerdo exactamente, pero me lo imagino. En primer lugar, la letra y la temática hace sospechar de una adolescente. En segundo lugar, el indiscutible acierto de mezclar algo material y tangible con las ficciones y los sueños. Si además a esto le agregamos lo de "nuestro amor", la frase nos evoca un despecho que me atrevería a calificar de "maduro". Al menos muchísimo más que aquella carta que circulaba por internet, la carta de Jeni que hasta sirvió de inspiración a profesores de lengua. Por supuesto que cabe la posibilidad de que solo fuera una chica que escribía una frase que había leído en la carpeta de una amiga que lo mismo las forra con frases como esta como con otras de Rabindranath Tagore. Sin embargo, eso da igual; la imaginación, mi imaginación, esa que concibe y a veces hasta pergeña las cosas de mentira que se meten en los armarios, decidió que era una chica joven especialmente despabilada tras una desilusión, algo que posiblemente no es ni más ni menos probable que lo anterior. 

Y por último, la referencia a la democracia. Un aderezo al guiso con las especias del 15M en mitad de la plaza de la Constitución, que fue donde creo que se concentraron aquí en Málaga.Un aderezo no exento de interés porque contrasta con la idea de la adolescente un tanto ingenua que mi mente había creado para la figura de la autora de la pintada ... si es que se le puede dar ese nombre a pesar de no es más que eso, una pintada en una bola de metal o de pseudpiedra o de lo que sea.

En fin, la verdad es que no sé si el tema da para tanto pero bueno, como el chiste, este es mi blog y escribo de lo que quiero :-).

Y para despedirnos, un intento de remedo de los reversos de Taboada:

Llenos están los armarios,
Ilusiones marchitas y sueños,
Amores preñados de mal fario,
Mentiras vendidas sin dueño.

Mentías tú como los políticos,
Que para sí piden tu voto,
Representantes sifilíticos,
De un genial sistema roto.

En mi armario se desparraman,
Quédate tus besos, tan rastreros,
Que no me digan que me aman,
Ya no os voto, ya no te quiero.

Un saludo, Domingo.

sábado 28 de enero de 2012

La salida de la crisis

Como si no hubiera nadie escribiendo sobre esto, gente no solo mucho más preparada que yo sino conscientes de muchísimos más detalles que a mí seguro que se me escapan ... como si no hubiera nadie ... ahora llego yo, no sé si a cantar distinto, pero al menos sí a cantar sereno.

Hablaba hace una semana con Jesús y ambos coincidíamos en que la cuestión no era cuándo se saldría de la crisis, puesto que hacer cábalas al respecto es bastante inútil (y esto también lo han demostrado gente mucho más preparada y conscientes de muchísimos más detalles que a nosotros se nos escapan) sino cómo se saldría de ella o, casi mejor, qué estaba en nuestra mano hacer para que cuando llegue la tan ansiada salida, nos pille lo mejor preparados posible.

No ha mucho, re-comenté la analogía del globo de helio que se pinchaba y las posibles formas de proceder, bien gastando el helio intentando llegar al destino para repararlo allí, bien bajando, intentar reparar sobre la marcha y proseguir el camino. Ambas opciones y hasta una combinación de ambas son más que aceptables, al menos para nuestro ejercicio. Supongamos que ya hemos decidido una y podemos suponer que (por analogía con la situación actual pero sin perjuicio de que las medidas del anterior gobierno hubieran sido otras aunque con idéntico resultado) o bien hemos parado el globo y resulta que no podemos arreglarlo o solo parcialmente y tenemos que proseguir en circunstancias muy limitadas, o bien una racha de viento nos ha apartado de nuestro destino y estamos ahora con el combustible todavía más justo si cabe y con la misma avería. Optamos por la decisión que más nos convenza o incluso por la única posible, da igual la que sea.

Eso sí, en lo que sí debemos empezar a pensar es en en llegar en el mejor estado posible, cuando no en planes de emergencia. Por ejemplo, si nos está dando mucho el sol, mejor será ponerse un pañuelito en la cabeza, no vaya a ser que encima al llegar nos tengan que internar en un hospital por insolación. Si no tenemos agua, podemos intentar dirigirnos hacia el río más cercano que tengamos en dirección al destino o, de no haber, economizar la que tengamos. Si hemos parado para arreglar el globo en un poblado donde nos reciben unos amables lugareños que lamentablemente no nos pueden ayudar a arreglar el globo pero que sí nos dan alojamiento .... si estamos heridos tendremos que procurar recuperarnos antes de emprender el viaje, tendremos que intentar molestar lo menos posible, no acabar con sus reservas por su bien ... y por el nuestro, no vaya a ser que cuando podamos reparar el globo pesemos 150 kilos, por ejemplo.

Si estamos en el aire tendremos que "reducir gastos", deshaciéndonos de todo lo que pese y no nos sirva. El yunque que íbamos a llevar a nuestro tío el herrero, por mucho cariño que le tengamos (al tío, quiero decir) quizás no es lo mejor para que comparta canasta con nosotros. Tendremos que intentar conseguir más hidrógeno si ello es posible, por ejemplo si nos encontramos con que hay un globo griego caído en el camino con sus tripulantes muertos pero con uno de los tanques intactos. Tendremos, fundamentalmente, que usar el sentido común.

Si a todo eso le unimos una gran orientación, un buen conocimiento de la naturaleza y la mitad de los recursos de McGyver, seguro que llegamos al destino con más hidrógeno del que teníamos al empezar y con los abdominales de Cristiano Ronaldo. Dicen que en japonés uno de los kanjis de la palabra "crisis" significa "oportunidad" y es que el que no se consuela es porque no quiere. Una vez un jefe me dijo que la ida de un compañero particularmente valioso había que verla como la oportunidad de sacar más gente de la cantera que tomara su relevo. Yo le contesté que a la fuerza ahorcaban, que en realidad lo primero que había que intentar era que no se fueran los compañeros valiosos y que, solo en el caso de haber fallado en la que debería ser nuestra prioridad, teníamos que empezar a pensar en lo de sacar a un canterano a ver si daba la casualidad que eran como los del Barcelona.

Una vez dicho esto, los lugares comunes sobre los que conversamos, resta la parte más complicada, aquella sobre la que no estábamos de acuerdo. Creí entender su preferencia por salir de la crisis a base de industria, con el problema de que los costes de producción son aquí sensiblemente más altos que en otros lugares, por ejemplo China. Y que no sería hasta que se igualaran estos costes cuando las empresas empezarían a venirse aquí. Esto es parcialmente cierto, muchísimas empresas del mundo "desarrollado" de deslocalizan y pasan a instalar gran parte de sus instalaciones en países emergentes como los "BRIC", Brasil, Rusia, India y China o, en España también Argentina más que nada por una cuestión cultural y de idioma. Pero tampoco deja de ser cierto que el país más industrializado de Europa es Alemania y allí el coste de producción es todavía mayor que el nuestro. Entra por tanto en liza el concepto de la productividad.

Aparte de la productividad, muchísima gente tiene la idea preconcebida (y probablemente cierta) de que en Europa se ha buscado activamente una desindustrialización de países como España, especializándonos básicamente en el turismo y poco más (ese poco no es tan poco e incluye a la construcción). Yo hace tiempo que pensé, y pienso, que la salida de España vendrá marcada fundamentalmente por el turismo. Que aquí no vamos a salir de la crisis, nos van a sacar, que es muy distinto. Sin embargo, tampoco podemos cruzarnos de brazos y esperar a que lleguen turistas, ni siquiera a ir a buscarlos a sus países y contarles lo bueno que es el clima aquí y lo bien que se vive. Ni siquiera a contarles que se vive tan bien que se podrían venir a jubilarse aquí y así de paso nos quitan una casa de ese stock inmobiliario que tanto trabajo nos va a costar digerir.

Tampoco podemos pensar que si los "guiris" se vienen aquí y nos compras miles de casa en la costa, el sector del ladrillo se reanimará y generaremos miles de empleos (en vez de los millones de antes) de baja cualificación. Debemos hacer lo que hizo Steve Jobs con el iPod, el iPhone o el iPad y convertirnos en potencias de algo que la gente va a querer aunque todavía no lo sabe. Pero bueno, eso es otra cosa.

Hablábamos de cómo saldremos y comentaba que nos sacarán y no será a base de industria. En primer lugar porque no creo que haya tanta gente con el dinero en el colchón esperando a que España baje costes para poner una empresa. Alguno habrá, bancos sobre todo pero la mayoría posiblemente está invirtiendo en economías pujantes. Recordemos que básicamente hay algunos países muy mal (España) otros medio estancados (Alemania o EEUU) pero en otros como los BRIC no están, ni mucho menos tan mal. Bueno, Brasil dicen que se está frenando, con China se especula mes sí mes no sobre cuándo explotará su burbuja pero en cualquier caso, si todos los países menos el sur de Europa salen de sus crisis, España saldrá sola, venderá hortalizas, venderá turismo, casas y casi cualquier otra cosa que vendiera hace 5 años.

Y ya está porque me quedo sin tiempo. A ver si otro día continúo aunque ya más o menos creo que lo he comentado todo.

Un saludo, Domingo.

sábado 21 de enero de 2012

Vivir en el campo

Aprovecho esta entrada para hablar de algo sobre lo que estuve hablando ayer así como de algo de lo que tenía pensado hablar desde hace un tiempo. En concreto ayer se celebró la segunda o tercera (el Alzheimer ya me impide recordarlo) reunión anual en casa de Jesús. Allí hablábamos sobre la crisis, sobre lo mal que estaban las cosas sobre el papel para muchos aunque probablemente en la vida real solo para un porcentaje de ellos y sobre lo conformistas que somos en España donde quien más quien menos (y yo me incluyo) quisiéramos tener nuestra "paguita" y vivir tranquilamente en el lugar que los europeos eligen para jubilarse.

En el párrafo anterior "paguita" hace referencia a una cantidad variable. Muchos posiblemente necesitaríamos una cantidad más elevada, para pagar hipoteca, comida, ropa  ... y la "paguita" no es realista. Esas personas, entre las que de nuevo me incluyo, nos tendríamos que conformar con un trabajo de duración aceptable que permitiera realmente conciliar la vida profesional y familiar. Sin embargo, sí que hay mucha gente a la que con 400 euros les basta, por los motivos que sea, pero les basta. Una de las anécdotas que surgieron fue la de una persona sin empleo estable a la que proponían un muy buen sueldo, horas extra aparte con el inconveniente de tener que trabajar pues probablemente lo que trabaja alguien en un supermercado o una gasolinera. Esta persona, de forma sorprendentemente no sorprendente, rechazaba el puesto en favor de sus chapucillas y la "paguita".

No coincidía yo con Jesús acerca de cuándo se saldrá de la crisis pero eso es materia para otra entrada y tomo nota de ello. Pero eso tampoco viene al caso. Lo fundamental es el "diseño" de esa vida futura que todos queremos y esperamos tener. Hay, sin duda, imponderables como la desgracia que asoló el hogar de unos "amigos de amigos" y que fue noticia hasta en el Diario Sur. Una niña de siete años, una familia destrozada. Que la niña descanse en paz y la familia descanse algún día. Hay otros imponderables como el Audi que casi me lleva por delante esta mañana. Camino del fútbol, iba a girar, miré y no venía nadie (o no lo vi). A mitad de la curva escucho un claxon y veo un Audi a velocidad elevada que me esquivaba mientras sacaba zumo de claxon a dos manos. No me lo llevé por delante de milagro gracias a que él no frenó me esquivó, quizás aceleró. No me lo llevé a él por delante de milagro, gracias a que él no frenó y me esquivó. No sé si se ha notado pero no tengo claro de quién fue la culpa, posiblemente de ambos. En cualquier caso le hice gestos suplicando su perdón e indicándole que no lo había visto, no fuera encima que se bajara y tuviera que bajarme yo también a enseñarle las suelas de las botas nuevas que compré en www.sportsdirect.com

Pues como decía, salvo imponderables, el futuro llegará y hay que procurar que te coja tal como deberíamos intentar salir de la crisis, en las mejores condiciones. Por eso, y por el trabajo previamente hecho, este año tengo la FIRME determinación de llegar a los 75 kilos y establecer ahí el campamento base, no volviendo a superar en ningún caso (determinación pero no tan firme) los 80 en los que estoy hoy.

Además, me gustaría realizar cierta actividad física y no me importaría que fuera en el campo. Lo poco que he podido realizar en este sentido no me ha disgustado. Sin duda se trata de un trabajo muy duro y exigente, tanto más cuanto tu sustento dependa del mismo. En mi caso mi ideal incluiría la combinación de este trabajo con otro más propio de mis áreas de experiencia. Lamentablemente, lo segundo, lo veo más complicado. Pero bueno, nunca se sabe qué nos deparará el futuro.

Lo que sí tengo claro es que, aunque hay quien no, me gustan las siluetas de las higueras desnudas en invierno, las naranjas recién cogidas del árbol y no me importa acarrear matojos de sarmientos. La recogida de limones a gran escala no la he probado todavía así que no me puedo pronunciar. Y también tengo claro que me gustaría que mis hijos se criaran en un entorno así; no solo en él pero también en él.

Un saludo, Domingo.

sábado 14 de enero de 2012

Twitter y Europa

La verdad es que Twitter me parece una gran herramienta; mucho mejor que Facebook. Al menos para lo que lo uso yo. Facebook me da la sensación de ser como un pub, lleno de gente, de ruido, de humo ... y quizás con alguna máquina de dardos porque quien más o quien menos alguno también tira el suyo :-D.

Twitter lo asimilo más a una biblioteca donde tú vas y lees los libros o las revistas que te interesan. Si de repente una revista ves que trata una temática que no te convence pues nada, dejas de seguirla. Que ves que hay otra de la que hablan bien, pues la ojeas y si te convence o al menos le quieres dar una oportunidad pues la sigues.

Hay muchos prototipos de usuarios en Twitter y no voy a ser yo el que los analice minuciosamente. Me limitaré a nombrar alguno que otro. En primer lugar destacaría a los ingeniosos. Realmente hay gente con un gran ingenio para condensar magníficos pensamientos en solo 140 caracteres. Uno de los últimos que recuerdo fue el que decía:

¿Cuándo vuelve Rajoy de la baja de maternidad de Soraya?


Y es que es cierto. Lo primero que pensé fue cómo se puso esa señora a trabajar recién parida. Pero bueno, es legítimo que lo haga. Por otro lado, no es ningún secreto que Rajoy ha estado perdido (en el buen sentido de la palabra dirán unos, en todos dirán otros) durante mucho tiempo. Se unen las dos cosas en unos pocos caracteres y queda, como decía, un pensamiento magnífico.

Otro tipo de usuarios es el aficionado a la política. Aquí la verdad es que me resulta curioso ver cómo en la vida he acabado rodeándome de amigos que no tenían necesariamente (en algunos casos directamente no tenían) las mismas afinidades que yo en temas tan variados como la política o el fútbol. Pero bueno, no sé si eso será también causa natural de la estadística tal como rezaba otro artículo que leí hace poco en el que se explicaba cómo algunas circunstancias aparentemente paradójicas realmente no lo eran tanto y lo asimilaban al hecho de que basta tener un puñado de personas en una reunión (unas 25 si no recuerdo mal) para que la probabilidad de que haya dos de ellas que cumplan años el mismo día sea mayor al 50%.

Pero volviendo a los usuarios, como decía, me llama la atención los beligerantes que son algunos de ellos en cuanto a política. Incluso me atrevería a decir que lo beligerantes que son con el gobierno actual y no con el anterior. Esa asociación de ciudadano que ve "su partido" como si fuera su equipo de fútbol, un equipo al que pase lo que pase y por mucho que su rival juegue mucho mejor, siempre apoyará y deseará que gane.

Un ejemplo de estas personas (no necesariamente gente a la que sigo) son los parodiadores de personajes famosos, especialmente significados en la otra bancada. En este sentido Mariano Rajoy tuvo su clon "Naniano Rajoy" cuyo perfil fue cerrado (aunque por supuesto con escaso éxito) durante la campaña electoral. Igualmente Esperanza Aguirre también tiene el suyo (de hecho creo que este es el que da lugar al anterior) Espeonza Aguirre. Son personas con una gran creatividad, un gran sentido del humor pero que no terminan de hacerme gracia debido a su partidismo. Por poner un ejemplo, no son como los "guiñoles" del Canal+ (no sé si seguirán) que podían ser partidistas pero al menos parodiaban a ambos bandos.

Sin embargo, este ejemplo no me preocupa. De hecho creo que con sentido del humor casi nada debería preocuparnos. Me preocupan, y aquí es donde quería llegar, más las personas que no ven adversarios sino enemigos y de esos, no sé si habrá muchos, pero a veces sí que lo parece. Son esos perfiles, rozando lo extremo, los que me preocupan. Y me preocupan tanto que el otro día, mientras hacía la ensalada, me puse a pensar en qué podría evitar que se produjeran en este siglo las terribles cosas que se produjeron en el siglo pasado. La primera de ellas fue, sin duda, la calidad de vida. Evidentemente no se vive igual en 2012 que en 1939 y la gente está más por desenfundar el iPhone que la pistola. Pero el sentido común también me dice que cuando las emociones se apoderan del cerebro, el iPhone vale de poco. En tal caso, solo me quedaría una esperanza, la Unión Europea, el Euro,moneda común y un gobierno también común como garantes de que no hacemos más tonterías de las necesarias.

Esperemos que nunca lleguemos a necesitarlo(s) y, de necesitarlo, que estén ahí para darnos un buen sopapo en la cara y hacernos darnos cuenta de las cosas que son realmente importantes.

Terminé de hacer la ensalada, y tuiteé mi comentario. Recibí, por supuesto, una buena respuesta que era a su vez una muy buena pregunta: ¿Tú qué le echas a la ensalada? :-D.

Un saludo, Domingo.